A sus diecisiete años, Alessandra ha vivido una de las experiencias más dolorosas: el cáncer se ha llevado a su madre y ahora se encuentra entre la aceptación de una pérdida insoportable y un agudo sentimiento de abandono. Al reincorporarse a la escuela, en un impulso se sienta en el último pupitre junto a Gabriele, ese chi
Para escapar del sufrimiento, Alessandra, se refugiará en Cerolandia. Se sienta al lado de Zero en las clases del instituto y espera con eso poder borrarse de la vida de todos; en el desarrollo del libro podremos conocer un poco más en profundiad a Zero, y descubriremos, por ejemplo, que se llama Gabrielle.
Es un libro muuuy corto, perfecto para un domingo como hoy. Van a llorar, pero también van a sonreír mucho. Las cosas van pasando muy naturalmente y nada se siente forzado.
Respecto al final, leí muchas reseñas en las que las personas no estaban conformes con el, pero yo creo que es genial, es genial porque me gusta pensar que la vida es asi; que si nos ponemos en pausa dos minutos tenemos miles de posibilidades y tan desesperante como tranquilizador no saber del, todo donde vamos a terminar.
Un besooooo.